martes, 7 de agosto de 2012

Raúl Allain / Perú




Raúl Allain (Lima, 1989) Estudiante de Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fundador del Grupo Suicidas y editor de la trilogía: Suicidas Sub 21 (Editorial electrónica Remolinos, 2009 / Portal de Humanidades Liceus, 2008), Suicidas Sub 21: versión 2.0 (Feria virtual. I Feria Internacional del Libro Arequipa, 2009) y Suicidas Sub 21: versión final (Editorial Mondo Kronhela Literatura, 2010 / Revista Almiar, 2010 / Portal de Humanidades Liceus, 2010). Ha sido incluido en las obras antológicas Catástasis 2011 (Ediciones OREM, Trujillo, 2011),  Veinte poetas: Muestra de poesía contemporánea (I.F-D. Editor. Lima, 2010), Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía (Iván Fernández-Dávila. Editor. Lima, 2010), Poesía y Narrativa Hispanoamericana Actual (Vision Libros - Lord Byron Ediciones, Madrid, 2010) y Abofeteando a un cadáver (Bizarro Ediciones - Centro Cultural de España, 2007). Otros de sus textos, ya sean poemas, cuentos, artículos o ensayos, aparecen en diversos medios literarios nacionales e internacionales, como El Picudo Blanco (España), Amores bizarros (Perú), Proyecto Esquife (Cuba), Herederos del Caos (Estados Unidos), Papeles para el progreso (España), Remolinos (Perú), Letralia (Venezuela), Palabras diversas (España), Almiar -Margencero- (España), Literatura en breve (Perú), Ariadna Rc (España), Diario Risco (México), Incomunidade (Portugal), Literatura virtual (México), Casa del Poeta Peruano (Perú), Crónica literaria (Argentina), Ágora (España), Cinosargo (Chile), Isla Negra (Italia), etcétera. Actualmente, es Presidente del Instituto Peruano de la Juventud (IPJ) y codirige el sello independiente Río Negro. Ha publicado Poéticas (Raúl Allaín. Editor. Lima, 2010), Suicidas Sub 21 (Raúl Allain / Iván Fernández-Dávila. Editores. Lima, 2010), La cientificidad del consciente (Editorial Emooby, 2011), Convergencias: Muestra de poesía contemporánea (Editorial Río Negro. Lima, 2011) y Poiesis Hispanoamericana: Selección de poesía contemporánea (Editorial Río Negro, 2012).
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“FENOMENALIDADES EN DECADENCIA”

Vientos lunares, contraponen el plano terráqueo                                                                   
e influyentes desnaturalizadas                                                                                                   
mutan exacerbadas ante realidades centrífugas                                                                              
que contaminan el aire polutivo en ascendencia.

Entonces, fenómenos en desproporción                                                                               
circundantes al ambiente pútrido,                                                                                          
establecen la magnanimidad del caos                                                                                          
sobre indiferencias humanitarias. 

[De: Catástasis 2011 (Ediciones OREM, Trujillo, 2011)]




“ETCÉTERA NACIONAL”

Difuminadas, las barajas de opciones
en la mediocridad de sus palos
desde oraciones mutiladas.

Tácito, redundante
denotan verdades discernidas
a conveniencia pérfida
para alimentar los andrajos isogenéticos
que conforman nuestra educación.

Superficial irritante
postulas la decadencia mental inundante
que criminal, rehúyes
pues ante una cita fatal
surcas descomunalmente, los pretextos.

Absurda generalización
demanda sempiternos debates
que precisarían conceptos a plantear.

Soberano del ser engorroso
lúbrico del memorizar frustrante,
privador del lucubrar
en la consagrada institución
adueñada por humanoides.

El tiempo discrepará tu repulsión
y al percatarte, te derrumbarás
como edificio sin bases,
como deudo del fallecido
social y educativo.

[De: Veinte poetas: Muestra de poesía contemporánea (I. F-D. Editor. Lima, 2010)]




“ILUSORIA EPIDEMIA”

El foco infeccioso se extiende
eimplosiona la alerta espectral
que alardea esputando
sangre virulenta
pues recrudece

Tras oscilaciones contaminantes
se persigue el cadáver endémico
envolviéndose entre las cortinas de humo
que nos recubren desde el nivel del mar
sobre las olas del viento
seduciendo ideologías contemporáneas
a siniestra.

Excelso morboso
muta enfundado en el todo intrínseco
de la matriz humanitaria,

y muere por alguna inspiración.
Aunque fenezca, transmutará
en obscenas formas atribulantes.

El aire de nuestras voces
lo comunica, regente y obsesionado
por estas redes menospreciadas, intoxicadas
que con humo negro, son devoradas
su grandilocuencia es espléndida.

Ambiciona organismo
diestro para sostener
situaciones corruptas
actuando profuso, endemoniado
y al tiempo infectado,
antihumano, miserable, vencido tiembla
dejando en claro su tenue mentalidad.

[De: Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía (Iván Fernández-Dávila. Editor. Lima, 2010)]




“ESFERAS AZULES”

Se revuelcan brumosas
y tangentes abarcables
en la condensación de su camino gaseoso,
que emerge de nuestras venas obstruidas.

Todo se confunde,
el vapor desfigura las ideas
atan cabos en sus taras
y el caos cunde.

Mi camino es un vano silogismo
que, acerino por su rubor
coligió en flores azules.

La amistad es una circunferencia,
la alegría cromógena de esta se maquilla
pero su amor a diferencia,
sólo está en una manecilla.

Deseos imposibles
se hurtan de la razón,
y se esconden pastosos
ante repentina desazón.

Esa luz sonrosada
que emana mi ternura halada
sería camino aurífero para tu aflato,
que de este modo nos arrastraría
hacia la perpetua bicromía.

El horizonte celeste precipita,
el borde del cristal
cruje como gota de sudor en su hoguera,
calmando mi sed;
su copa aún es caliciforme,
pero sus vellos hirsutos
ya no son sagrados.

Los cerebros se arrebozan
en orines y polvos fantásticos,
que con un gemido de púberes estrellas
extingue las ráfagas-ideas
y sus futuros epitafios.

Condena: Nunca morirán.

[De: Poesía y Narrativa Hispanoamericana Actual (Vision Libros - Lord Byron Ediciones, Madrid, 2010)]




“SEXO CERODIMENCIONAL”

Sólo nos masturbamos dentro de una mujer.
Ascendemos por sus escalones ígneos
De configuraciones flameantes
Para expulsar en la cúpula
Nuestros impulsos degradantes,
Perennizar chillidos,
Cuales ratas
en los acueductos del amor.

Nos embarramos en sus mareas infectas
Disfrutamos nuestra libertad
Cebándonos en la mujer, la carroña
Que cazamos en la no atmósfera, en la cumbre
Cerca de, y a su izquierda
En su tercer bastón, mandamiento
Sexo, reproducción.

Cubismo de la vida,
Voces magnéticas atraídas por el calcio
Que se degrada con los lácteos nacionales,

encuéntrame en la calle de la locura
Entiérrame en las estrellas,
Rásgame el sexo, mútame con síndromes
Hazme entender que sólo busco
El placer pasajero,
Porque quiero ser el bastión de nuevas formas
Porque quiero encontrarla en representaciones diversas,
Donde las figuras se mezclan para ser nada
Para ser recuerdo en la constelación de puntos
De carne.

Sólo así nos encontraremos
Con el sexo cerodimensional, para reproducirnos
Después del suicidio natural,
Y nuestros cerebros ya no serán porfiados sexuales,
Criminales; nuestros genitales serán uno solo,
Se exterminarán los hombres y las mujeres,
Existiremos como recuerdos múltiples
En las oraciones de cada ser humano
Que se masturbarán en nuestras tumbas
Y beberán de tu clítoris, cual cáliz celestial.

[De: Suicidas Sub 21: versión final (Editorial Mondo Kronhela Literatura, 2010 / Revista Almiar, 2010)]

sábado, 25 de febrero de 2012

Valeria Cecilia Pariso / Argentina


Valeria Cecilia Pariso nació en Buenos Aires, Argentina, en 1970, poeta y narradora de cuentos, ejerce su profesión de abogada conjuntamente con la de escritora. Publicó varias antologías conjuntamente con otros autores, entre ellos “II Colección de Autores Contemporáneos – II Certamen de poesías, cuentos y cartas de amor” Editorial Embajada de las Letras; “Poesía encontrada” – antología selección de César Melis- Editorial Dunken, en el año 2007; “Vuelo íntimo” –poesía/Selección de Marta Mutti- Editorial Dunken, y “Lunario” –antología de cuentos selección de Ana Bisignani- Editorial Dunken- Año 2008.



TESTIGO

Yo sé que debajo de la silla
Que está en mi dormitorio
La silla que se llena de remeras
De papeles para ordenar mañana
Debajo entre las patas de la silla
Hay un hombre oscuro agazapado
Con los ojos más grandes que la boca
Mirándome dormir
Todas las noches.



SECRETO

No es que mi abuela fuese sabia
como un gato que guarda alguna vida
por si se cae trepando la ventana.
Tenía los dedos duros y doblados
Y los ojos marrones como nueces
Pero eso no hacía que supiese.
Mi abuela había aprendido de la tierra
Los laberintos que hacen las hormigas
Para guardar a salvo su alimento
Mi abuela hizo lo mismo con mi abuelo
Guardó algo de su amor
No lo dio todo
Y así sobrevivió sin sobresaltos.




DESEO

Ojalá tuviese
Una fe
Del tamaño de un puente
O de la Torre Eiffel
O de una enciclopedia.

No esta fe debatida
Medio enclenque,
Gateada.
Esta fe de miguitas.



CIMETIÈRE MONTPERNASE

Cuando en Montpernase
busqué a Cortázar
estuve entre las tumbas
y los árboles
era tan gris el día…
Usted ya sabe…
París es gris y qué…
hacía calor me acuerdo
busqué tanto
digo
no es fácil estar una mañana
en medio de la muerte
y sin francés
yo no sabía decir
Monsieur, où est le tombeau de Cortázar?
No había nadie
que entendiera ni un poco mi argentino
todas las tumbas al fin son tan iguales
Usted ya sabe
Son iguales, hasta que una ve la de Cortázar
Lisa como una cama recién hecha
Blanca,  como una barra de bar
de un bar de Montpernase con muchas putas

Y entonces no hay otra que dejarle
Sobre la barra blanca de la tumba
El boleto del metro, un cigarrillo
un papel blanco
y un lápiz sin usar, por cualquier cosa.



PARA QUÉ SIRVE UN ABANICO

Las mujeres que usamos abanico
lo usamos para volar ideas

la del sexo vuela en ocho
o en diez abanicadas.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Manuel Luque / Perú



José Manuel Luque Taco. Nació en Lima – Perú en 1974. Es poeta y docente egresado de la universidad Enrique Guzmán y Valle en la especialidad de Literatura y Lengua Española. Obtuvo el primer puesto en poesía en los juegos florales de La Cantuta (1999), obtuvo una mención honrosa en poesía a nivel nacional en los III juegos florales de la universidad Ricardo Palma (1999). Ocupó el segundo puesto en poesía en los juegos florales de La Cantuta (1997) y tercer puesto en cuento en dicho evento. Sus poemas han sido publicados en las revistas “Cinosargo”, “La Ira de Morfeo”, “Río Negro” (Chile), “Letralia” (Venezuela), “Delirium Tremens”, “La Tortuga Ecuestre” y “La máquina de escribir” (Perú), entre otros. Aparece antologado en "Canarios en el Árbol poesía del 90" prólogo y compilación de César Toro Montalvo (1998), Poesía y prosa Iberoamericana (Antología I, Miami, 2011). Ha publicado los poemarios "El Huerto de los Alientos" (Ediciones Letra en Llamas - 2011) y “La Estación de la Muerte” (Toro de Trapo Editores). Además de dos libros de cuentos: “El Regalo de la Estrella y otros cuentos”  (Eclosión y Vagón Azul Editores, 2011) y “Contra el Tiempo” (Eclosión Editores, 2011). Pertenece al grupo literario “Di-versos” y es uno de los directores del sello Eclosión. Es representante y organizador “Grito de Mujer” 2012 Lima – Perú del movimiento Mujeres Poetas Internacional. Administra los blogs: http://cuentagotassr.blogspot.com/ y http://alabanzasdeldesorden.blogspot.com  





CIUDAD INONIA

                
                                                       Es más hermoso el sueño de la ciudad
                                                        que el mío .

                                                                                          JULES ROMAINS.

 
                                                                                                                        
Oh Lima amo tu arte como la noche que te embriaga
porque el misterio trae tu nombre
con la muerte clavada en una esquina
aquí he visto aullar el corazón del hombre
hasta desgarrar las flores de los murales
en los antros una mujer amorfa
desnuda toda su belleza echada a la melancolía
he fumado el opio de los sueños
y supe que el amor no viene en un poema Becqueriano
y que en estas calles
dejé lo que se deja con el tiempo               
mi ternura colgada como un cuadro Bizantino
aquí el dolor no sabe de avemarías
no sabe que mi corazón es un músculo inmenso
donde no cabe la mano de Dios
y donde la muerte es un arte salido de estas calles
aquí el olor de tu vientre entreabre
los recuerdos más absurdos
como un libro de poemas
donde pueblan las flores .





SEGUNDO CAVILAR SOBRE LA MUERTE



Yo no soy el mar que tú miras
o el sol de la tarde
o el viento que arrastra las hojas de otoño /
no
yo soy el tipo que anda furibundo en las noches
que busca la soledad o el consuelo de las calles

 a veces lloro /

                                   bebo /

                                                     fumo

y hago el amor como una máquina suicida
a veces amo los amores de otros amores que se refugian
en otras pieles
y recorro sin tregua como un loco o una locomotora
sobre un lecho de hierbas
a veces recorro con el aroma de las calles

y respiro /

                         sudo /

                                              tiemblo

como una imagen sin vida
a veces soy la noche oscura
o el pájaro que habita esa cueva húmeda y terrible .



Del libro: El huerto de los alientos  (Ediciones Letra en Llamas, 2011)





1



Cuando el atardecer se refugie debajo de un paraguas que apenas se sostiene en la eternidad del desencanto entonces sabrás qué hacer con mi cuerpo devorado por el tiempo. No me inventes en ese papel amarillento corroído por la desesperanza de tus lágrimas despotricando amores ni siembres en mí la desolación de los recuerdos.
Es inútil, los muertos no pecan. No cometas locuras como contemplar mi cuerpo desnudo. Yo soy lo que fui en los momentos en que el mundo se venía abajo y bebía con placer los tragos que se desprendían de las bocas de algunas mujeres que fueron mías.
El cielo siempre fue gris en esta parte de la ciudad y no me quejo. Mi corazón tiene un agujero del tamaño de la tristeza.  Las flores quedaron como imágenes muertas en poemas de algún niño en el día de la madre. 
Y yo ya no puedo alardear de nada. Mi voz se lo ha llevado el viento. Sólo deambulo como una hoja seca en la estación de los alaridos.
Y tus pasos, casi jadeantes, hacen de esta tarde una noción de vida.





UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS


                                  Mis palabras desnutridas saciaron tus ojos caníbales
                                 una mañana que cruzaba las fronteras del olvido.

                                                              
He aquí el poema cruzó la frontera
no hubo alambradas ni minas ni balas solo ojos negros
                                                                                     como la noche
pero no es de noche; sino de día y estos versos parecen a otros cientos miles de versos
que pululan en otros cientos y miles de libros
y cuando lo lees parecen que fueran tuyos, pero no son tuyos
                                                                                                    ni míos
sino del que los lee y del tiempo.
El tiempo madura algunas ideas
                                                y otras se pudren en hojas amarillentas
igual que una carta de amor pero nunca igual a una sonrisa
porque una sonrisa es como una imagen grabada en el disco duro
de mi cabeza (y las palabras sólo son palabras).
Entonces pienso que no existen las fronteras porque
                                                                               estas tierras

se parecen a las tierras donde siembro los recuerdos
y los recuerdos son calles largas y sucias y mujeres presumiendo de sus bustos y nalgas  redondas suaves y firmes.
No soy presuntuoso
tan sólo observo y deambulo sin oficio ni beneficio
y mi suerte es tan grande como mi hambre.
Otros o muchos dirían que soy un energúmeno loco y sin suerte,
pero he tocado el cielo con tus ojos
y he amado con tu pecho tantas veces
y esta ciudad se parece a cualquier ciudad de Latinoamérica
donde escucho esa canción horrorosa:

No me tientes más
que soy de carne y hueso
tu barrera es tu edad
pero no tu irresistible cuerpo

Vuelvo a pensar en tu endemoniada presencia, vuelvo a creer
                                                                                              que es suerte.

Y llueve.



Entonces reacciono por el resfrío y porque mis harapos
están mojados
y mi olor a grasa a sudor es un problema doméstico
tan doméstico como la economía. Y por la radio anuncian alzas:

A partir de mañana se incrementarán los precios de los alimentos
                                                                               de primera necesidad, pero aquí todo es necesario. Todo sube y mi hinchado corazón revienta. Y mi estómago está inflado de tanta cerveza. Es irónico, pero para el vicio siempre hay dinero.

Entonces despierto. Nunca dije que estaba dormido. El horizonte debe ser igual para todos cuando amanece. Y estos versos deformes   insípidos   recogidos en el asfalto
debe ser la historia de otro hombre que deambuló en estas calles libre  
        sin fronteras.





IV (El desquicio me trajo hasta ti)



No podré darle vida a esta palabra que está muerta.
Que está sepultada en un rincón de este corazón mordido, arañado, escupido, enterrado (por idiota)
por otra palabra siniestra salida de tu boca.
Las calles tendrán tu sonrisa de par en par
aunque sean calles malolientes (como tu halitosis).
No soy cool; sino, un gordito que escribe remedos de poemas guardados
en un estante viejo y apolillado
que sufro de depresiones y de amores fallidos, que odio el mar y los deportes de aventura
que tengo más de treinta y ningún perro que me ladre.
A veces contemplo con temor a las muchachas y mis ojos locos, inquietos,
depravados acarician su anatomía visceral y ardiente.
Que tengo una carrera, pero trabajo de mil oficios
por las noches el corazón me late a más de mil
y bebo (cualquier porquería) para olvidar que estoy solo
que los recuerdos (me joden) me hacen presa de mis temores

y desordeno mi cuarto (aunque mi cuarto parece siempre un chiquero)
entro al internet y converso con mis amigos
(una enamorada del pasado).
Mi corazón estalla como un grano a los dieciséis
todo está de patas arriba (igual que una pose de hace cuatro años)
leo algo útil para dejar de perturbarme    para no recordar que dejé unos cientos miles de millones de hijos pegados en la pared
(padre desnaturalizado)
y que sigo con esta terquedad de adolescente de seguir con
este plan absurdo
que yo mismo no entiendo (escribir)
trato de no pronunciar tu nombre que me enferma y me deja con parálisis cerebral.
Por ti
aprendí a bailar (salsa) escuchar (chicha) y cantar a Eva Ayllón
cualquiera puede pensar que aún (me cago por ti)
te llevo en el corazón
pero sin querer siempre termino yendo a ese hueco donde comíamos de a sol  (papa con tripita y ají)
salgo de ese antro bajo el sol del atardecer y
camino con dirección al mar
donde no puedo dar vida a esa palabra llamada:
Amor.



Del libro: La estación de la muerte   (Toro de Trapo Editores, 2011)